Cuando las juntas y conexiones entre la horquilla y el chasis sufren desgaste, ocasionan vibraciones en tu volante.
Cuando los bujes están dañados, cualquier bache o irregularidad que se presente en tu camino, hará que genere un ruido o un golpe seco.
Cuando se desgastan los tornillos o la horquilla, provoca desviaciones de la dirección.
Cuando las juntas y conexiones entre la horquilla y el chasis sufren desgaste, ocasionan vibraciones en tu volante.
Cuando los bujes están dañados, cualquier bache o irregularidad que se presente en tu camino, hará que genere un ruido o un golpe seco.
Cuando se desgastan los tornillos o la horquilla, provoca desviaciones de la dirección.